El regalo que mas ilusion me hace recibir son flores: una unica flor, un ramo de flores. No es necesario que provengan de una tienda, ni que esten adornadas y envueltas en papeles de colores. Flores recien cogidas del campo, flores silvestres, aquellas que normalmente no se les concede importancia y no se les atribuye un valor especial para ser vendidas en floristerias. Las flores son el mejor regalo, pues proceden de la naturaleza y eso las convierte en algo simple, sencillo y puramente bello. Se trata de un regalo humilde que no necesita de adornos anadidos porque es en si mismo una especie de milagro natural.
Y si las flores son el mejor regalo, la isla de Flores ha sido el mejor regalo en mi recorrido por el archipielago de Indonesia. En esta isla aun prevalecen sus cualidades naturales y originarias, la perversion y manipulacion del turismo aun no ha irrumpido masivamente; todo y todos conservan aun su encanto genuino. He viajado practicamente sola, pocos son los blancos que he cruzado por el camino, es epoca de lluvias y eso hace que este lugar sea aun mas remoto a la vista de los visitantes extranjeros.
Preciosos paisajes, de playas e islas paradisiacas, de montanas y volcanes voluptuosos y mucha, mucha cultura y tradicion bajo su piel. Pero sobre todo Flores permanecera en mi recuerdo por aquellos que hacen de ella un lugar tremendamente calido y acogedor, aquellos que habitan esta tierra con tanta generosidad que hacen que uno sienta que esta tambien es su casa. En cada lugar que he visitado, sus gentes me han invitado a compartir su vida, sus casas, sus tradiciones, sus comidas... Me he sentido constantemente arropada de carino e invitada amablemente y con absoluta naturalidad a entrar a formar por unas horas, por unos dias, de su familia y de sus vidas. Yo, fascinada y feliz de conocerles, ellos, contentos y entusiasmados de conocerme.
Y de estas flores regaladas, que aun son mas especiales, si cabe, porque no poseen ni aroma, ni colores, porque no puedo guardarlas ni secarlas, porque no existen fisica y realmente, pues son una metafora y solo pueden evocarse a traves de la memoria. De estas flores preciosas guardo cuatro ejemplares distintos, cada uno bello y radiante por sus propias cualidades y encantos, pero todos ellos parte de un maravilloso recuerdo de mi paso por la isla de Flores.
Primera Flor: Labuanbajo En Labuanbajo pase un precioso dia de sol navegando con un barquito entre las numerosas islitas de sus inmediaciones. Conoci a los imponentes y extranos dragones de Komodo, observe bajo el agua la resplandeciente blancura de la arena de sus islas, el precioso color turquesa de su mar y la belleza de los corales y pececillos de sinuosos colores y estampados. Y despues de un hermoso dia, se hizo la noche y el sol se fue ocultando lentamente sobre el horizonte. Creo que este fue el atardecer mas bonito que he contemplado en Indonesia, la tierra por excelencia de los atardeceres.Y en este lugar portuario encontre a una persona que se convirtio, como me ha sucedido en muchas ocasiones, en un pequeno maestro de sabiduria humana. Tadeus, un joven indonesio, me acogio en su humilde cuarto, compartido con su hermana. Y aunque el calor era sofocante y mi catre consistia en un simple saco tirado en el suelo, aquella noche dormi de maravilla pues el espacio estaba impregnado de su buena energía. Me despedi de ellos muy agradecida guardando en la memoria las sencillas palabras de Tadeus: "En la vida hay que hacer cosas por los demas, ser bondadoso sin esperar nada a cambio, pues las buenas acciones luego seran recompensadas".
Segunda Flor: BajawaEl pueblo de Bajawa esta situado en las montanas centrales de Flores. La forma de esta isla es peculiar, muy estrecha y muy alargada; por eso desde lo alto de las colinas, siempre se divisa, entre bosques y valles, el mar de fondo, y asi uno siempre tiene constancia de que se encuentra en una isla rodeado de agua. El paisaje indonesio produce una curiosa confusion y es que uno pierde la cuenta y confunde los montes con los volcanes, pues la mayoria de ellos hace tiempo que abandonaron su actividad y se han integrado y erosionado con el resto de paisaje cubriendose de vegetacion y camuflandose con las vecinas montanas. Es increible considerar e incluso concebir racionalmente la gran actividad sismica y geologica que contiene la tierra de las diferentes islas del archipielago. Es preferible no ser consciente del constante y complejo movimiento interno que se desarrolla bajo los pies, pues uno podria asustarse y salir corriendo.Bajawa es el punto central alrededor del cual se emplazan una serie de aldeas tradicionales de cultura animista centenaria. La isla de Flores es mayoritariamente catolica pero en esta zona conviven dos creencias simultaneamente, catolicismo y animismo, y las dos son practicadas por igual por sus habitantes. Extrana mezcla de religiones. Es complejo definir las creencias animistas pues nada tienen que ver con el concepto monoteista de religion al que estamos acostumbrados. A mi modo de entender, estas creencias se basan en el conocimiento y sentido metafisico de la naturaleza y el hombre respecto a ella; simbolos, representaciones y misticismo sobre la tierra, los animales, la figura del hombre y su entorno natural; el alma se haya en todas las cosas y los antepasados y espiritus de la naturaleza nos acompañan y se hacen presentes en nuestra realidad mundana. Se me antoja que todo ello corresponde a una idea de vida antigua y primitiva, cuando el hombre vivia en contacto directo con el medioambiente y la conciencia de uno mismo se comprendia en relacion con los valores de la naturaleza, cuando el hombre no poseia una idea de si mismo como individuo separado e independiente, cuando no tenia conciencia del yo como figura autonoma y disociada del medio natural. La filosofía anismista, como cualquier filosofía, surge del deseo de explicar y comprender los fenomenos del mundo que nos rodea, pero en su caso, la concepcion del mundo es vista e interpretada de manera muy primitiva y elemental, sin accesorios ni implicaciones anadidas, intelectuales, sociologicas, o culturales, propias de civilizaciones mas desarrolladas; el animismo apunta directamente a la raiz, la esencia de la vida, el origen, principio y procedencia pura y naturista del ser humano.Desde mi ignorancia, me aproximo a esta desconocida cultura con los sentidos muy abiertos y susceptibles de nuevas sensaciones. Sus manifestaciones me transportan a tierras lejanas, tierras africanas. Quizás porque todo lo primitivo tiene sabor africano, porque en definitiva el principio de todo y de todos, la semilla primera y original proviene de la desconocida y misteriosa Africa. Resulta paradojico afirmar que este continente es cuna y raiz de todos los demas y considerar a la vez su innata capacidad para no desarrollarse. La historia de Africa ha sido sujeta a infinidad de dificultades y complejidades, pero aun asi, este vasto y desconocido lugar habitado por personas de piel negra parece poseer algo extrano que hace imposible su propia evolucion (al menos bajo preceptos occidentales; estos tambien podrian dar origen a otra posible discusion). Es Africa acaso 'indesarrollable'? Puede que el motivo de su extrana 'indesarrollabilidad' sea la robustez y resistencia de sus propias raices, las cuales se arraigan con fuerza a la tierra y no permiten al resto de ramas crecer en altura. Las raices, que simbolizan sus costumbres, tradiciones, religiones y sistemas sociales centenarios absorven demasiada energia e imposibilitan el cambio o la transformacion. Esta es mi teoria, pero ahora no me hallo en Africa, y sin embargo, conociendo las aldeas de Bajawa he creido sentir una similitud y conexion muy fuerte entre los dos continentes y su manera de vivir, de Asia a Africa, de Africa a Asia.El dia que descubri las aldeas de Luba y Bena, fue un dia muy especial. Fui afortunada, pues justamente en esos dias, se llevaban a cabo las ceremonias de agradecimiento a los dioses por las cosechas anuales. Vestidos con trajes tradicionales, congregados en el espacio comunitario de la aldea, alrededor del cual se alinean y se miran de frente todas las casas, sus gentes cantan y bailan, siguiendo ritmos tribales y descalzos pisan fuertemente el suelo, la tierra, las raices... Una emocion muy fuerte se mueve dentro de mi en esos momentos. Me siento fascinada y muy feliz, parece que las fuerzas magicas del universo se harmonizan y de repente me asalta aquella extrana sensacion que aparece en escasas ocasiones, la conviccion de que uno se encuentra en el lugar idoneo, en el momento perfecto, y con las personas adecuadas. Todo encaja a la perfeccion. En medio de este estado de esplendor sensorial, me acontece la idea de la igualdad y desigualdad humana. Es curioso, pero cuanto mas viajo y mas conozco maneras de vivir ajenas y diametralmente opuestas a la mia, mas me siento unida a ellas, me parece que en el fondo todos somos iguales y compartimos una misma raiz. Las diferencias pueden suscitar a veces las semejanzas mas profundas.
Tercera Flor: Moni
Moni es una diminuta aldea, punto base para la visita del volcan Kelimutu y sus tres lagos. Aparte de varios alojamientos, una iglesia, cuatro tiendecitas y una centena de casas a lo largo de la carretera, no hay mucho mas en este lugar. Aqui es donde pasare la nochevieja y el primer dia del ano.
Me uno y comparto habitacion con dos chicos alemanes que llevan cerca de un ano viajando por Asia. Juntos visitamos Kelimutu y nos admiramos de sus tres preciosos lagos de diferentes colores: turquesa, casi blanco y verde oscuro. Es increible el colorido, si ademas se tiene en cuenta que los colores van cambiando arbitrariamente sin motivo concreto o conocido. La leyenda dice que las almas de los muertos suben para habitar estos lagos y dependiendo de su edad y caracteristicas moraran en uno u otro lago. Realmente se trata de un paisaje misterioso y magico. Aparte de esta excursion obligada no hay mucho mas que ver aqui. Decido por tanto pasear en solitario por el pueblo e indagar y conocer un poquito a sus gentes. Me siento en cada tiendecita, a comer un bollo, a tomar un te, observando la actividad del pueblo y esperando a que suceda algo interesante. Y efectivamente algo maravilloso vuelve a ocurrirme.
Conozco a Ros, una mujer muy agradable con la que intercambiamos, como podemos, datos sobre nuestra persona y nuestras familias. Siendo hoy 31 de diciembre, una noche especialmente familiar, me invita a cenar en su casa; previamente, por supuesto, iremos todos juntos a misa. Aqui es dificil entender que aun siendo catolica no sea practicante. De todas formas me encanta la idea de participar en la misa, a la que acude absolutamente todo el pueblo. La eucaristia tiene exactamente los mismos pasos y procedimientos que en occidente, salvo que aqui se canta mucho, canciones de melodias bonitas, cantadas por dulces voces.
Despues de la riquisima cena, de la que me ofrecen repetir tres veces, iremos al baile y fiesta popular. El sencillo salon de fiestas consiste en una especie de carpa que incluye la pista de baile y el espacio dedicado al equipo de musica y karaoke. Se han colocado ocho potentes y gigantes altavoces a modo de paredon para que la musica suene a un volumen excesivo. Empezamos por un triste karaoke de pesimos cantantes, seguimos con el momento de la 're-cena'; no me lo puedo creer vamos a cenar de nuevo! Pero esta vez todos juntos, en comunidad. Previamente un senor bendice la cena y hace una oratoria religiosa durante casi media hora. A medida que avanza la noche y se reparten chupitos de arak, la gente se va animando. Casi todos son adolescentes en plena fase de pubertad, muy excitados por la ocasion. Entre ellos, un extrano personaje australiano y yo. Llegan las 12 y todo son son gritos, fuegos artificiales, rugidos de motores de motos y felicitaciones... happy new year, happy new year, happy new year!! Es bonito ver tanta alegria y buen rollo entre todos. Despues musica, baile y risas. Yo a las 12:30 h ya estoy en la cama, un fin de ano surrealista y diferente.
El primer dia del ano vuelvo a visitar a mi familia adoptiva, Ros y los suyos. Juntos vamos a disfrutar de las fuentes termales mas cercanas. Mas tarde acompano a Ros y sus hijas en la tradicional y humilde cocina de lena mientras preparamos juntas la cena. Memorizo los pasos e ingredientes que vamos a degustar, y mientras tanto nos comunicamos mas que con expresiones, con palabras sueltas, gestos y risas. Siento mucho carino por Ros, me ha abierto las puertas de su casa con una naturalidad admirable, me tratan como uno mas de la familia. Ojala todos fuesemos tan hospitalarios y amables como ella. La cocina esta abierta a todo el vecindario, por alli pasan muchas personas que me saludan y se alegran de verme y de sentirme tan cercana a ellos.
Moni es ya parte de un dulce recuerdo que sin duda asociare siempre a Ros, una mujer fuerte y valiente, muy inteligente y con un inmenso optimismo. Otra gran mujer, otra salvadora, de las tantas que sobreviven con tremenda energia en este mundo de dureza y desigualdades entre generos.
Cuarta Flor: Waiterang
En este lugar de costa, decidi pasar mis ultimos cinco dias de estancia en Flores. Cuando viajo no suelo tener expectativas, estas no sirven para nada, los acontecimientos siempre son sorpresivos e inesperados, asi que no merece la pena hacerse ideas preconcebidas de lo que va a suceder o lo que uno va a encontrar por el camino.
Cuando llegue a Waiterang lo unico que iba buscando eran dias de playa y relax en unos recomendados bungalows delante del mar. Y mi sorpresa fue comprobar cuando llegue que ciertamente iban a ser dias muy tranquilos pues por lo visto nadie visita la zona en epoca de lluvias. Me encontre pues literalmente sola, alojada en un sencillo, basico y monisimo bungalow de bambu y hojas de palmera a escasos 20 metros del mar. Un lugar idilico, sobre todo en compania de tu pareja. Puedo afirmar que debo ser la unica turista a 100 km a la redonda! En principio la situacion me decepciono un poco, se avecinaban cinco largos dias de soledad y sin nada que hacer, puesto que todas las excursiones en barco, las visitas a las islas vecinas, el snorkeling... solo pueden realizarse en compania de otros participantes, sino resultan excesivamente caras. Pero poco a poco fui asimilando mi nuevo estado de absoluta calma e inactividad y me deje lentamente seducir por la abstraccion del pensamiento y la vida de ascetismo y contemplacion. Y asi he pasado estos ultimos cinco dias, practicamente sin hacer nada, observando, paseando, pensando y sucumbiendo al magico poder de la paz y el sosiego que invadia paulativamente mi ser.
Mis actividades:
Leer, escribir, ver como pasa el tiempo, hipnotizarme escuchando las diferentes cadencias del sonido de la lluvia, conciliar el sueno con el relajante sonido de fondo fe las olas de mar, sentir hervir la sangre de mi cuerpo bajo las aguas termales a unos 45 grados, pasear por la orilla del mar, pasear por la aldea de pescadores, merendar en la unica tiendecita de Waiterang, observar como las gotas de lluvia una a una caen sobre mi cara y notar su agradable sensacion mientras yazgo flotando sobre las frias aguas del rio, sentarme en las casas de las gentes locales y dejarme invitar a comer y tomar cafe, banarme en el mar a la luz de la media luna, observar como la luz y el paisaje cambia radicalmente cuando la fuerte lluvia hace aparicion, fascinarme mirando como abueletes suben hasta lo alto de los palmerales para recoger los frutos con los que luego elaboraran arak, el licor local, disfrutar y a veces soportar los gritos de todos los ninos que no cesan de decirme 'hello miss', 'hello mister', indistintamente (su insistencia puede convertirse en algo incluso intimidatorio), acostumbrarme a ser el centro de atencion alla donde voy (algunos ninos incluso se asustan al verme, realmente no demasiados turistas llegan hasta aqui), recoger agua del pozo para ducahrme y lavar la ropa, tomar el sol, mecerme en la hamaca, hechizarme con el tintineo de las gotas de lluvia que caen en los charcos y que parecen componer una sinfonia de pequenos destellos, dormir como un liron...