
Cuando leáis estas líneas estaré ya montada en un avión dirección Ulaan Baatar. No os he dicho la fecha de salida de mi viaje, sabéis que no me gustan las despedidas y he preferido deciros a todos un "hasta luego" que un "adiós".
A partir de ahora todo será nuevo, abandonaré las calles de Barcelona, los recorridos habituales, en los que todo empezaba a parecerme demasiado previsible.
Me siento muy liberada y aunque lleve la mochila repleta de artilugios, es como si me hubiese quitado un gran peso de la espalda. Desprenderte de tu propia vida supone dejar atrás muchos, muchos kilos, congelar el tiempo...
A partir de ahora sólo me tengo a mi misma, a mi amuleto de ventura, a mi saco sábana y a mi navaja multiusos.
Tengo sensaciones extrañas, es la primera vez en mi vida que no tengo fecha de regreso a ningún lugar, no hay planes, ni direcciones. Pensarlo me produce cierto vértigo ante el abismo del tiempo y de lo desconocido. No puedo evitar que me invada una gran incertidumbre al sentir que estoy empezando una nueva vida. Supongo que tendré que aprender a encontrar una nueva cadencia y ritmo en mis pasos. Este viaje es un misterio para mi y estoy deseando descubrirlo poco a poco.
Cuando viajo me evado de todo, ya me conocéis, me olvido de quién era antes de marchar, por eso me cuesta tanto regresar. Esta vez quiero que sea distinto, no quiero irme sola del todo, espero que vosotros también me acompañéis por este largo paseo.
Sé que os echaré mucho de menos... mi alma está cargada de toda la energía que me habéis transmitido y así me voy, llena de emociones, de amor, de lágrimas y de sonrisas.
Aunque soy mujer de silencios, me quiero despedir con la canción que me dedicaron cesc&mariana para mi cumpleaños.
Mi sueño empieza hoy... deseo que me acompañéis hasta que despierte y os vuelva a ver.
¡Una sonrisa con colmillos afilados para todos!
Nos leemos pronto desde el otro lado del mundo...