"Y había algo hogareño en el desorden, en la despreocupación de la vida errante. Tal vez vivieron igual las tribus nómadas que vagaban de un sitio a otro en un peregrinaje sin destino... Al parecer, bajo la costra de suciedad que la memoria forma, los seres humanos conservan el recuerdo de la antigua vida nómada".


"la mujer justa", Sándor Márai

12 de julio de 2009

Apuntes para una posible historia en Bangkok...

La introduccion o el como de mi llegada a la gran ciudad.


La historia empieza en el autobus que me lleva desde Chiang Mai, al norte de Tailandia, hasta Bangkok. Se trata de un trayecto de noche de 10 horas. Elijo el mejor asiento, segundo piso, primera fila, justo delante de la gran vidriera que me permite divisar la carretera en primer plano.
A las 5 am me despierto y veo que estamos entrando en la ciudad, autopistas de varios carriles, grandes letreros, rascacielos a ambos lados de la carretera... me desperezo e intento abrir bien los ojos, lo que me rodea es nuevo para mi, hace dos meses que no veo una gran ciudad. El autobus, a gran velocidad, se desliza por la ancha autopista y yo empiezo a agitarme por dentro... me dirigia a Bangkok sin expectativas, sin una idea preconcebida, sin saber lo que me esperaba, y ahora, mirando a traves de la luna, me encuentro el progreso, la actividad de la city! Me emociono y oigo una voz interna que me susurra con excitacion... bienvenida a Bangkok!
Desciendo del autobus en Mo Chit, la estacion norte de la ciudad. Alli me espera Jem, que muy amablemente me ha invitado a alojarme en la casa vacia de sus tios. Se trata de un sencillo duplex dentro de un complejo de viviendas militares. Asi que me hallo viviendo en zona militar, con vigilancia en la entrada, soldados que rastrean denoche con linternas por debajo de los coches y grupos de jovencitos formando filas y marchando al unisono. Curioso y extrano guesthouse para mis dias en Bangkok, sin embargo es genial poder vivir con Jem solas en nuestro apartamento particular, vivir como si realmente viviese en esta ciudad, vivir sintiendo que podria vivir en esta ciudad.


La trama o el donde de las diferentes localizaciones de la accion


Muchos son los lugares que descubro durante los diez dias que paso en Bangkok, muchos los espacios donde se desarrolla la historia...



La localizacion principal, el agua.

El agua es el elemento basico de esta ciudad. Atravesada por multitud de canales que sirven principalmente para el transporte y conexion entre zonas, Bangkok vive flotando.
Me encantan los lugares en los que el agua lo domina todo, donde se respira ese olor peculiar de mar, de vida portuaria... Amsterdam, Venecia, Rio de Janeiro...
El agua amplia el campo visual, transmite una sensacion de grandeza, de inmensidad, de libertad.
No me canso de desplazarme una y otra vez en los barcos-autobuses que paran por los muelles dispersos por toda la ciudad, y disfruto admirando Bangkok desde el agua. El ruido de las embarcaciones, el sonido de las olas que se remueven a su paso, el skyline de los edificios en las orillas... flotando sobre el agua, me emociono con la belleza del paisaje que aparece de dia y que se intuye de noche solo a traves de las miles de lucecitas que se mueven al ritmo del vaiven del mar.

La localizacion mas sagrada, Wat Phra Kaeo.

Para entrar en el numero uno de los templos de Tailandia, es preciso cubrirse los brazos y las piernas; hago uso de mi camiseta de manga larga, pero me veo obligada a alquilar una flada para ocultar mis piernas. Los tailandeses tienen ahora cinco dias de fiesta, las vacaciones budistas. Debido a ello, los templos revosan actividad, los creyentes se dirigen con ofrendas y con mucha devocion a rezar, cantar y presentar sus respetos a sus divinidades. Y los hacen repletos de colorido y agradables olores... frutas, flores, incienso, velas y todo tipo de objetos con bonitos y delicados ornamentos, al puro estilo asiatico.
Los diferentes edificios que conforman el templo tienen formas sinuosas, pagodas que parecen acariciar el cielo, cubiertas y paredes revestidas de mosaicos de colores, de diminutos espejos y de una amplia gama de colores llamativos, que brillan y deslumbran. Y el oro resalta por encima de todo.
Miro alrededor y parece que me encuentre en medio de un escenario salido de un cuento de hadas, donde lo irreal y lo celestial, lo mistico y lo terrenal se viven con una proporcionada y equilibrada armonia. Tal vez sea porque la belleza no entiende de religiones ni creencias, es simplemente una percepcion universal.

La localizacion mas agitada, China Town.

Los chinos, como en todas las ciudades, han creado uno de sus ghettos tambien en Bangkok. Son duenos y senores de varias manzanas junto al rio. Su actividad principal ronda entorno a la venta al por mayor de productos alimenticios. Entre las estrechas callejuelas de este barrio me cuelo y observo la frenetica actividad... mercados de comida, flores, productos electronicos...infinidad de utensilios y mucha gente alrededor. Parece mentira que todos estos vendedores puedan ganarse la vida... son tantos y tienen tanta competencia!
Los olores son variados, ora un intenso aroma a carne cruda, ora un pestilente hedor que no consigo definir, ora una agradable fragancia a menta, a cilantro y a lima, y al final del paseo, un placentero aroma a flores, a jazmin, a rosas...


La localizacion mas vulgar, Khao San Road.

La mas famosa calle de Bangkok y donde se encuentran mas guiris por metro cuadrado. Una concentracion masiva de pubs de mal gusto, puestos callejeros orteras y todo lo necesario para complacer al turista de bajo presupuesto.
Uno no puede irse de Bangkok sin pasear por esta calle, aunque no creo que se convierta en su recuerdo mas especial. Asun asi reconozco que yo tambien he sido vistima de la nebulosa de Khao San Road en varias ocasiones.


La localizacion mas sorpresiva, el supermercado del gourmet.

Despues de una larga temporada paseando por Mongolia, Vietnam y Lao, llego a Tailandia, el pais mas desarrollado del sudeste asiatico. Acostumbrada a la precariedad y la escasa variedad de productos, de repente me veo envuelta en la mas diversa oferta comercial, de repente y por sorpresa. Ingenua e ignorante, arribo a Bangkok pensando que el panorama sera similar a Lao o Vietnam.
Me he acostumbrado a los pobres mostradores de las tiendas, en las que siempre se repiten los mismos productos, jabon, snacks, noodles, tabaco, refrescos, conservas, pilas, sal, y poco mas. Siempre la misma escasa variedad, en una y otra tienda, ninguna novedad, nada extraordinariamente diferente. He sonado con chocolate, he sonado con queso, con pan y con dulces, con cualquier cosa que se saliese de la rutinaria oferta de los colmados. En realidad uno no pisa practicamente nunca las tiendas de comestibles, resulta mas barato y mas rico comer en la calle.
Con este poso provinciano y rural, llego a Bangkok y literalmente alucino. Me paseo por los centros comerciales admirando boquiabierta las tiendas de Prada, Issey Miyake, Porsche, Nike, Sony... y los miles y miles de restaurantes, heladerias, cafeterias. Normalmente odio los centros comerciales pero aqui y ahora son para mi la gran distraccion, son tan modernos, tan brillantes, tan occidentales...
El momento mas emotivo se produce cuando descubro el supermercado del gourme, cientos y cientos de productos ordenados en cientos y cientos de estanterias que a su vez forman cientos y cientos de pasillos... el laberinto de la diversidad, el laberinto de la abundancia, el laberinto del consumismo. Woooooww! Welcome to progress, welcome to development!
Secciones enormes de toda clase de champus, cremas y potingues para el cuidado del cuerpo, alimentos de todo tipo, nacionales, internacionales, productos lacteos, chocolates, carnes, pescados, reposteria, aperitivos, zumos, bebidas alcoholicas... la lista podria ser interminable.
Tanta variedad me deslumbra primero, me ciega despues, en realidad al poco rato salgo del supermercado, la abundancia ha saturado mis sentidos. Y por mas curioso que parezca, salgo de alli con las manos vacias... siempre es mas grande el deseo que la necesidad de consumir. Me basta con haberme paseado por el "parque de atracciones del gourmet".

La localizacion mas cotidiana, Cine de Siam Square.

Me gusta ir al cine sola. Aprovecho la ocasion ahora que en cartelera dan una pelicula de un famoso director thai, Pen-Ek . Jem prefiere no acompanarme, dice que las peliculas de miedo la provocan demasiados pensamientos extranos.
El cine en cuestion es super moderno, trece salas con la mas avanzada alta definicion de sonido e imagen. Elijo la sesion de las 6 pm, en la sala debemos ser solo unas diez personas.
Despues de los thrillers y anuncios de rigor, aparece en la gran pantalla una especie de videoclip sobre Tailandia, sus gentes, su cultura, amenizado por una bonita banda sonora. Las imagenes se suceden mostrando un pais lleno de belleza natural y unas gentes llenas de bondad y buenos sentimientos. De repente miro de reojo a mis companeros de sala y me doy cuenta de que todo el mundo esta de pie, rindiendo homenaje al espectaculo audiovisual. La cancion que suena debe tratarse sin duda del himno nacional! Rapidamente me pongo yo tambien de pie para participar de tan respetuoso acto.
El video muestra un mundo ideal, una Tailandia donde los ninos son buenos con los padres, los padres son buenos con los ninos, todos son buenos con el projimo y sobre todo con el rey y lo que el representa, la fantastica nacion de Tailandia. El videoclip no pretende sino realzar los supuestos o ambicionados valores de esta sociedad... bondad, generosidad, alegria de vivir, compasion, trabajo, respeto... No se exactamente por que pero me contagio de tanta pureza, me sobrecoje una extrana sensacion de empatia y se me ponen los pelos de punta. Quizas por culpa del himno nacional sensiblon, perfectamente estudiado para despertar la mas pura emotividad... Dios salve al rey!

La localizacion mas romantica, el atardecer en la Universidad Thammasat.

Uno de mis rincones favoritos en Bangkok es la cafeteria de la Universidad de Thammasat, situada justo en la orilla del rio.
Desde los bancos de madera uno puede contemplar la fantastica panoramica del rio y su actividad. El espacio, sin cerramientos, acoje la agradable e intensa brisa que se desprende de la amplitud del mar.
Cobijada del potente sol, camuflada ebtre los estudiantes, he pasado aqui varias tardes, leyendo, escribiendo o simplemente observando. Un lugar delicioso y tranquilo, desde donde se divisan unos atardeceres sensacionales... el sol se esconde entre los edificios, el cielo se torna de un color anaranjado brillante, parece que arde, los barcos se cruzan llenos de gente que vuelve a sus casas, la ciudad se va apagando y yo mientras, respiro paz y sosiego, y un agradable romanticismo en solitario.

La localizacion de la saturacion, Chatuchak Market.

En este mercado, el mas grande del mundo, uno puede encontrar cualquier cosa, ropa, accesorios, antiguedades, artesania, ceramica, animales domesticos y por supuesto comida y bebida por todas partes. Los mercadillos son uno de los rasgos mas caracteristicos de la personalidad de Bangkok. Perderse por ellos es toda una experiencia.
El sol castiga con fuerza y tras varias horas paseando por entre los pasajes de este inmenso mercado, me siento cansada, los articulos se vuelven todos iguales, me mareo y me emborracho de tanto objeto. Tal saturacion produce en mi el efecto contrario al deseado por los tenderos, y es que se desvanecen mis ganas de comprar, asi que como unos deliciosos "fried noodles" y busco en el mapa mi proximo destino.

La localizacion mas excitante, el Skytrain.


Una de las cosas obligadas en Bangkok es la experiencia de volar en el skytrain, una especie de metro que se alza por encima del suelo. Como si de un coche de scalextrix se tratara, los vagones se deslizan por los railes que cruzan la ciudad desde las alturas. La panoramica es espectacular, autopistas, callejuelas, parques, personitas, que se divisan por debajo de los pies. Uno parece atravesar por en medio de los edificios desde un platillo volante.
Con mi caracteristica actitud provinciana, miro a Jem y exclamo un... "this is amazing, we are flying!".

La localizacion mas bucolica, el Museo del Diseno.

Entre centros comerciales y rascacielos de oficinas, se encuentra el Museo del Diseno, un edificio blanco impoluto, cuyo interior recuerda demasiado al increible Guggenheim de NY, de Frank Lloyd Wright. Con nada menos que ocho plantas, el museo permanece practicamente vacio, unicamente varias exposiciones temporales ocupan los dos ultimos pisos. De hecho podria llamarse Museo de Arte Contemporaneo, ya que todas las obras tienen un fin artistico. Y aunque no todas son especialmente interesantes, es agradable encontrarse de nuevo en un gran templo, esta vez un templo sobre arte. Echo de menos satisfacer mi inquietud creativa, echo de menos, como suelo hacer en barcelona, acudir a todo tipo de actividades artisticas, la mayoria de las veces sin expectativas, sin tener ni idea de lo que me voy a encontrar, simplemente dejandome llevar, abierta al descubrimiento. Siempre algo inesperado sucede, algo te sorprende, algo provoca otro algo. No me atreveria a definir el arte y menos el buen o mal arte, para mi es simple y pura experimentacion, ver y observar todo tipo de manifestaciones artisticas e intentar guardar lo que se me antoja interesante.En el Museo del Diseno de Bangkok no hay ninguna obra que me llame especialmente la atencion, sin embargo por un momento, se produce una escena en la que siento percibir el mas puro arte.Empieza a llover, las gotas de agua caen sobre la cubierta del museo y resuenan con suavidad. Escucho atentamente. La lluvia se torna intensa en pocos instantes, el sonido pasa de pausado a insistente. Me parece estar escuchando una dulce y relajante melodia. Me aproximo a la gran vidriera en un lado de la sala desde donde se divisan unas espectaculares vistas del skyline de Bangkok. Los rascacielos, a lo lejos, se alzan imponentes sobre el fondo del cielo plano, sin matices de color, todo el es una inmensa nube gris claro, casi blanco.La cadencia de la lluvia aumenta, se acelera y gradualmente con ella la niebla. Paulatinamente los edificios desaparecen y se cubre de un velo blanco. Se desvanecen poco a poco engullidos por la gran masa plana del cielo. El sonido es cada vez mas intenso, la lluvia cada vez mas dalvaje. Rafagas de viento empujan con fuerza el agua de encima de la cubierta. Observo con atencion, admiro, contemplo en un estado de absoluta relajacion. De repente nada es, todo desaparece, el tiempo, el espacio... yo y mis sentidos solo son lluvia.Permanezco apoyada en una barandilla, delante de la vidriera, largo rato, hipnotizada, hechizada por la escena. Mas tarde la lluvia se calma, el sonido se tranquiliza, la niebla se evapora, los edificios aparecen... recobro el sentido y despierto del trance.

El desenlace o el por que de una historia inacabada.

Bangkok me fascina, su aspecto. su ambiente. su personalidad. Mi historia en esta ciudad es un relato inacabado, sin desenlace, sin final definido. Se que volvere a Bangkok. despues de viajar por Myanmar, y de nuevo antes de partir hacia la India. Normalmente uno no desea volver, desandar el camino andado, reconocer lo ya conocido, uno cuando viaja no quiere mirar hacia atras, solo desea seguir avanzando. Pero hoy, mi ultimo dia en Bangkok, me alegro de abandonar esta ciudad, porque se que pronto volvera a darme la bienvenida.

Como decia Herodoto, "Al principio no se vislumbra el desenlace definitivo".

Manana vuelo hacia Myanmar, un pais condenado al aislamiento e incomunicacion con el resto del mundo. El blog por tanto cierra sus paginas. Me despido de momento...proximamente volveremos a leernos.




10 de julio de 2009

la fiebre de la "Flu"...


Estos ultimos dias han muerto varias personas en Tailandia por causa de la famosa "Flu" (la verdad es que aun no soy capaz de memorizar el nombre completo en ingles de esta epidemia, y tengo menos idea de sul termino en espanol).
La "Flu" se ha extendido rapidamente por todo el mundo. La "Flu" es universal, no solo ataca a los paises mas pobres e indefensos -como normalmente pasa con las demas enfermedades- la "Flu" se mueve y fulmina a ricos y a pobres, a blancos y a negros, y a culaquiera que se ponga ante su paso.

La gran in"Flu"enza que todo lo puede.

Aqui esta causando verdadero panico, son ya muchos los que llevan mascaras para protegerse de las particulas malignas que vuelan por el aire; en algunos locales incluso es obligatorio al entrar lavarse las manos con ese gel sanitario viscoso y transparente.
La fiebre de la "Flu".

Mi amiga Jem (la chica que conoci en Vietnam), con la que estoy viviendo en Bangkok, me repite una y otra vez que tenga cuidado, que no vaya a sitios cerrados y multitudinarios, que me lave las manos continuamente y "que me ponga la mascara!". La madre de Jem tambien se preocupa por nosotras, a distancia, cuando conversa con Jem por el movil, nos advierte que no deberiamos salir demasiado de casa, y "que nos pongamos la mascara!". Nosotras no hacemos caso del panico generalizado, pero tengo que reconocer que "he llevado la mascara" en varias ocasiones en el skytrain y en el autobus, no se si por obedecer a la dulce mama de Jem, por curiosidad o por reirme de mi misma.

Jem y yo tenemos una teoria y es que Michael Jackson ya hace tiempo sabia de la in"flu"encia mortal de esta epidemia y aunque siempre "llevaba la mascara", el pobre no pudo evitar morir finalmente victima de la "Flu".

This is asia, asi que... "poneos la mascara!".


2 de julio de 2009

resistiendome a cerrar una nueva caja...

"Contemple el paisaje calido y relativamente exuberante y desee no tener que marcharme, al fin y al cabo, la hierba siempre es mas verde cuando tienes que irte..."

Esta es la sensacion que se tiene al abandonar un pais querido, casi es anoranza y nostalgia incluso antes de haber marchado.

La noche anterior a cruzar la frontera es una noche magica. Un momento especial que uno elije vivir en solitario, con una cerveza, mirando un paisaje que se ha convertido en algo familiar, propio, haciendo memoria de cada dia, cada lugar, cada recuerdo.
Me gustaria que la memoria pudiera registrar las sensaciones en el momento exacto en que se manifiestan y guardarlas para siempre en el mismo estado. Pero en verdad, la memoria lo diluye todo y solo almacena, esperemos al menos, la esencia.

Hoy, mi ultima noche en Lao, sentada en una terraza, delante del mekong, a solo unos metros de distancia de Tailandia, pienso que me podria quedar aqui mas tiempo... volveria a algun bungalow con vistas al rio, a balancearme a oscuras en la hamaca, mientras resuenan las gotas de lluvia en el techo metalico y se escuchan a los grillos, ranas y otros insectos de exoticos y escandalosos cantos... si volviera a aquellos lugares, alargaria mi estancia aqui. Aunque creo que en realidad, es mejor abandonar cuando aun te gustaria quedarte.
Y seria mas facil quedarse, empezaba a entender parte de la vida de aqui, a comprender sus codigos, a reconocer el aspecto de sus espacios, su comida, sus diversiones...aunque el tiempo nunca es suficiente para saborear con profundidad, a mi me ha servido para llevarme un muy buen sabor de boca.

Hay muchas cosas que guardo en esta caja, guardo la humildad, la amabilidad, y sobretodo guardo un gran "Sabaidee" y las sonrisas interminables de los laosianos, ese buen rollito que les hace unicos.

La noche antes de cruzar la frontera es extrana, se siente pena e ilusion, miedo y convencimiento.
Y aunque me resita a cerrar mi caja de Lao, me pueden las ganas de abrir una nueva y seguir descubriendo.

Como decia Kapuscinski... de nuevo ese algo emocionante que es cruzar la frontera.

1 de julio de 2009

el sentir de la vida...

Tengo la suerte de tener, ademas de una madre autentica e insustituible, otras tres segundas madres: Rosa, Lina y Montse. El otro dia recibi un mail de una de ellas, en el que me animaba a seguir viajando y a seguir buscando asi el verdadero sentido de la vida.
Y la verdad es que he estado pensando en sus palabras...

"El Sentido de la Vida"... o mejor, "EL SENTIDO DE LA VIDA"... el santo grial que todo ser ambiciona encontrar, la maxima alquimia, la gran incognita, la deseada respuesta, el significado, el rumbo, el faro, la luz que guie y marque nuestros pasos...

Pero alguien sabe exactamente que es el sentido de la vida? donde se esconde? como hay que buscarlo? hay realmente que buscarlo?

Un sentido? muchos sentidos distintos? un unico sentido para toda la vida? una vida de multisentidos?

El sentido que uno debe encontrar para ser feliz? El sentido que uno debe autoinventarse? El sentido encontrado? el sentido buscado? o simplemente el sentido sentido?
Sentido viene de sentir, acaso sea porque la vida no tiene otro sentido que sentirla, e intensamente?

Pero volviendo al principio, alguien me invitaba a buscar el sentido de la vida mediante el viaje.
La verdad es que no soy muy consciente de estar buscando respuestas a mi vida, que este ni siquiera buscando algo, pero en el fondo cuando se viaja, siempre se ansia una nueva vida, buscar y encontrar lo diferente, lo desconocido; cuando se viaja, siempre se intenta vivir la vida de otra manera, un punto y aparte. El viaje es busqueda, no puede ser otra cosa, porque uno no se embarca en esta aventura sin esperar la novedad constante, la absoluta incognita del dia a dia.
Pero la busqueda no solo es de conocimiento exterior, sino tambien de conocimiento interior. El viaje en solitario provoca inevitablemente un constante dialogo interno, un constante escucharse a si mismo, y supongo que conocerse es saber mas acerca de lo que a uno le gusta o no le gusta, saber elegir en definitiva lo que a uno le hace feliz.
Y entonces, viajar es por tanto dotar de sentido a la vida?

No lo se. No se lo que exactamente ando buscando, no se si llegare a encontrarlo, no se si este viaje me aportara esa sabiduria que inconscientemente espero...solo se que no se nada. No tengo respuestas, ni a estas, ni a tantas otras preguntas. Es extrano pero ultimamente tengo la sensacion que la edad en vez de darme seguridades, crea en mi aun mas dudas. Cada vez la vida es mas relativa.

En las ultimas excursiones que he hecho por las preciosas aldeas remotas y aisladas del norte de Lao, he encontrado a gente muy humilde, con una vida extremadamente sencilla. En cierto modo he recordado a las gentes de Ghana, a la gente de cualquier parte del mundo que casi no tiene de nada y que solo aspira a sobrevivir, trabajando duro en los campos, o simplemente viendo como pasa la vida. Y rodeada de esta otra vision, me cuestiono si en definitiva tiene sentido buscar el sentido de la vida? hacerse toda esta sarta de preguntas? No es tal vez mejor vivir y dejarse de mirar el ombligo propio, dejar de filosofar y autoanalizarse y disfrutar del presente sin saber el por que? el como? ni el hasta cuando?

Tal vez incluso sea absurdo hablar del sentido de la vida, hablar por hablar. Algo demasiado abstracto, algo en lo que cada uno deberia reflexionar en solitario y guardar la "clave" o la "respuesta" para si mismo. El sentido de la vida es secreto, personal e intransferible.

Despues de todo, ni siquiera yo encuentro el sentido a esta nueva entrada en el blog. Prometo en la proxima hablar mas desde la tierra y no tanto desde el cielo.