"Y había algo hogareño en el desorden, en la despreocupación de la vida errante. Tal vez vivieron igual las tribus nómadas que vagaban de un sitio a otro en un peregrinaje sin destino... Al parecer, bajo la costra de suciedad que la memoria forma, los seres humanos conservan el recuerdo de la antigua vida nómada".


"la mujer justa", Sándor Márai

30 de noviembre de 2009

por casualidad...

Por casualidad cuando llegue a Delhi encontre a Francois&LouLou, una pareja de franceses que conoci en el curso de meditacion y con los que pase unos perfectos dias en Varanasi. El encuentro cayo del cielo como una bendicion divina, ya que suavizo y facilito mi entrada en India, mi reincorporacion al viaje, mi vuelta a la solitaria andadura.
Por casualidad Francois habia conocido a un chico indio que buscaba occidentales para trabajar de extras en una produccion alemana. LouLou tenia que volver a Francia pero a Francois aun le quedaban dos semanas mas antes de su vuelo, asi que habia decidido presentarse en Jaipur y asistir al rodaje del documental historico. Y yo, un tanto perdida, y aunque en un principio pretendia dirigirme hacia el norte, segui los pasos de Francois hacia el sur, en busca de las tierras exoticas y deserticas del Rajasthan.
Por casualidad Francois habia conocido al uruguayo Gee, quien por casualidad habia conocido a su vez a los ingleses Jamie y Oli, quienes en grupo se dirigian tambien a Jaipur atraidos por el dinero y la curiosidad de la pelicula. 2000 rupees por dia, nada mal como jornal en India!
Y aunque no logre ningun trabajito remunerado en el rodaje, el director me dejo colarme y observar la pelicula a traves de su monitor. Y la verdad es que fue muy divertido. Se rodaron escenas de dia y escenas de noche, entre focos, pantallas, rifles, uniformes, maquinas de viento, coches-polvo, caravanas-camerino... y "silence please", y "action", y "action"...
Despues de unos dias de risas me despedi de Francois, Gee, Jamie y Oli para continuar mis pasos hacia Pushkar.
Por casualidad el guesthouse que me habian recomendado resulto ser una tipica haveli del Rajasthan, un pequeno palacete con un patio, una luz y un ambiente esplendido y encantador. Sin duda el mejor guesthouse que habia pisado en India.
Por casualidad en el momento en que llegue, unas mujeres, sentadas sobre unas mantas, se pintaban unas a otras las manos y los pies con henna. Una boda se estaba celebrando en el pueblo y ellas eran familiares del novio. Me encantan las reuniones femeninas asi que me sente a acompanarlas. Y asi, por casualidad, acabe con mi mano pintada en henna e invitada a la fiesta de la boda.
Por casualidad, al dia siguiente, conoci a un chico australiano en una tienda-taller de joyeria de plata, y por casualidad, le volvi a encontrar el proximo dia cuando yo tomaba un chai en la calle y el se dirigia a hacer unas clases en la tienda-taller. La idea me atrajo, no tenia nada mejor que hacer, asi que cambie de rumbo y fui hacia alli, a averiguar si podia yo tambien participar en las clases. Y de esta manera pase todo el dia, disenando y armando mi propio brazalete de plata. Y en aquel taller por suerte y casualidad, conoci a una nina con una sonrisa impresionante que siempre recordare.
Cuando estaba anocheciendo y volvia hacia el guesthouse pense que ya era casi la hora de la celebracion de la boda pero que no sabia exactamente el lugar al que acudir.
Por casualidad en la entrada del guesthouse pregunte por el lugar de la fiesta y justo dio la casualidad que dos chicos que trabajaban alli tambien iban a ir. Asi que nos montamos los tres en su moto y cruzamos juntos los arcos que presidian el umbral de la boda, la gran boda.... la luz, excesiva, brillaba y hacia brillar los vivos colores de los cientos de sarees, la novia, deslumbrante y bellisima, posaba ante el gran publico, el espectacular escenario exhibia los tronos para la escena en que toda la familia se reuniria, el interminable buffet de suculentos platos tipicos indios, las danzas de los adolescentes a lo "bollywood style" y la musica disco a todo volumen, la alfombra roja, el cesped artificial... y, aunque parezca mentira en una boda, absolutamente nada de alcohol. Todo un gran espectaculo al puro estilo indio, detallista y ornamental y ritual.
Al cabo de unos dias abandone Pushkar para dirigirme hacia Jodhpur pero por casualidad, la ultima noche antes de irme, era sabado, y los sabados un grupo de gitanos toca y danza en el patio del guesthouse, asi que mis sentidos se deleitaron aquella ultima noche con los movimientos, los sonidos del rajasthan, los cascabeles y los brillos de la plata a la luz del fuego.
Por casualidad...
... llegue a Jaipur.
... observe una pelicula desde el backstage.
... la henna cubrio mis manos.
... poseo un brazalete que guardo como un tesoro.
... asisti al gran espectaculo de una boda.
... me envolvieron las danzas y sonidos gitanos.

La casualidad aparece en el viaje casi constantemente, uno ha de estar atento a ella porque pasa y te roza y si la escuchas y la sigues, seguramente cambiara tu rumbo, pero siempre, siempre algo bueno se escondera detras de ella.

1 comentario:

  1. Por casualidad leo este post un miércoles después de un puente... Estaré por asia pronto Silvia.. pero en Japón!

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