De nuevo inicio un largo viaje. Con destino y fecha de ida, pero sin itinerario, ni fecha de vuelta.
Llevo soñando con este viaje desde que volví, aunque en realidad siento que nunca he dejado de viajar. El descubrimiento y la sorpresa no provienen de lugares exóticos, ni de lenguas y maneras de vivir extranjeras, la belleza del aprendizaje se encuentra allá donde estés, allá donde haya vida. Sentir esa vida sólo depende de la actitud de uno mismo.
Viajar me da vitalidad, me hace percibir sensaciones sublimes de libertad y autoconocimiento. He pensado mucho sobre ello y no soy capaz de encontrar un sentido a mi vida, pero si algo se asemeja a la idea que tengo de la felicidad, ésa es crecer y evolucionar viajando.
He guardado silencio desde que volví, mucho tiempo sin expresarme, sin reflexionar sobre mi misma y el entorno que me envuelve. He sentido confusión y perdida; me costó volver, si es que acaso he vuelto alguna vez. Espero, en este viaje, volver a encontrar la inspiración necesaria para reactivar el blog y seguir contándoos mis aventuras y experiencias por el mundo. Deseo encontrarme y reconstruirme a medida que avanzo en el camino y deseo que todos vosotros me volváis a acompañar.
Es inevitable que surjan las vacilaciones, los miedos y las incertidumbres frente al futuro y lo que me deparará el destino. Intento no prestar demasiada atención a las dudas y dejar que, tal y como han aparecido, desaparezcan y se disuelvan con el tiempo. Tengo la intuición de que no viajarán conmigo, se quedarán aquí, el afán de experimentación no permitirá que me paralicen o limiten. Vuelvo a colocarme frente al abismo de lo desconocido, yo, mi mochila, y la suerte del mañana.
Sabéis que no soy amante de las despedidas, prefiero irme en silencio. No importa el último encuentro, las últimas palabras, lo que importa es el deseo de volverse a encontrar. Y yo sé que aunque viajo con escasas pertenencias, voy cargada de kilos y kilos de sentimientos... voy cargada de todos vosotros.
Me despido de nuevo con una sonrisa de colmillos afilados.
¡Qué tengamos buen viaje amigos!
"Y había algo hogareño en el desorden, en la despreocupación de la vida errante. Tal vez vivieron igual las tribus nómadas que vagaban de un sitio a otro en un peregrinaje sin destino... Al parecer, bajo la costra de suciedad que la memoria forma, los seres humanos conservan el recuerdo de la antigua vida nómada".
"la mujer justa", Sándor Márai
"la mujer justa", Sándor Márai
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Reconstruirse es un viaje en sí... Espero que encuentres felicidad, sorpresa y luz y que vuelvas y nos la regales.
ResponderEliminarBuen viaje rubia!
Lasanta
yeeeeeeeeeeeessssss
ResponderEliminarY de nuevo nosotros deseosos de leer tu próxima entrada en el blog y de poder volver a aprender de tus reflexiones. Esperando la próxima vez que podamos volver a darte un abrazo.
ResponderEliminarMucha suerte sister!
guapiiiiisima! espero que seas super feliz y nos cuentes muchas historias! te leeremos!! mucha suerte
ResponderEliminarlalolailairi
Espero que estos nuevos andares te traigan cerca del viejo continente. Buena energía chica chiviri.
ResponderEliminarEspero tengas un magnífico viaje,que encuentres lo que buscas y que seas muy feliz. Besitos
ResponderEliminarLourdes
Silviaaaaa!! Leyendo tus palabras te echo de menos...Te seguiré de cerca y a lo mejor dentro de un mes te puedo contar algo sobre mi viaje a Beijin,aunque envidia sana me da el tuyo...Te quiere Marta
ResponderEliminarHola Sílvia, me encantan tus palabras porque con ellas y la actitud que respian puedo viajar contigo. A los que nos gusta viajar, sobre todo ese tipo de viaje, nunca dejamos de hacerlo, aunque sea desde el sofá. El exterior, a veces, nos da paso al interior, a veces el espacio y el tiempo no son necesarios para encontrarlo. Viaja y crece, una gran verdad. Os envío a ti y a Guiomar (no sé si está haciendo un blog) un fortísimo abrazo cargado de energía de la buena, pienso cada día en vuestros pasos.
ResponderEliminarDisfruta mucho del viaje! y gracias por transportarnos con la imaginacion donde tu estas,
ResponderEliminarabrazos
Sara